miércoles, 5 de agosto de 2015

EL SEMAFORO




                               EL SEMAFORO

Esta famosa caja de luces cumple este miércoles 101 años

La ciudad no siempre ha estado dominada y ordenada por los semáforos. A principios del siglo XX, sus calles eran recorridas por carruajes tirados por caballos, bicicletas y personas a pie sin esta ya tradicional señal de tráfico.
Los automóviles eran escasos, un juguete de la alta sociedad hasta que en 1913, Henry Ford empezó a producir en masa su icónico Ford T. Con un motor de 20 cv y una velocidad máxima de 71km/h, el modelo T inundó las calles.
Tal fue el «boom» que se llegaron a producir más de 15 millones de unidades y ocupó el 57% de la producción mundial de automóviles en 1921. Ante esta situación, las calles se convirtieron en un caos.
Cruzar una calle era misión imposible y los choques entre carruajes y automóviles eran constantes. Había que buscar una solución. Y fue el 5 de agosto de 1914 cuando Cleveland instaló el primer semáforo eléctrico.
Aunque la ciudad del estado de Ohio presume de tal honor, Londres se les adelantó 46 años. La señal estaba situada en frente del parlamento de Westminster y necesitaba de un policia para cambiar de color ya que se iluminaba con dos lámparas de gas. Dos meses más tarde, estalló un semáforo londinense provocando la muerte al polícia que lo controlaba. 
                                                            

El primer lavado de cara fue introducido por Ernest Sirrine en 1910, quien lo convirtió automático. Para regular el tráfico, el semáforo automático de Sirrine mostraba las palabras «stop» y prodecer. Dos años más tarde, un oficial de policia de Salt Lake City, Lester Wire, prefirió volver al sistema manual, pero esta vez con luces eléctricas y un zumbador para avisar el cambio de color.
Durante todo este tiempo, en Europa se libraba la Primera Guerra Mundial. Los ingenieros desarrollaron unos programadores automáticos para las comunicaciones militares y tal invento se aplicó a los semáforos. El primer semáforo automático que utilizaba luces rojas y verdes eléctricas fue patentado por William Ghiglieri en San Francisco, California en 1917.
Pero esta innovación trajo muchos problemas. Los ciudadanos no sabían adaptarse al nuevo cambio, la ley sostenía que todos los usuarios de la calle eran iguales y los manuales de tráfico daban prioridad a la seguridad vial. 



Una tercera luz

Para mejorar esta caja de luces, William Pots instaló una luz ámbar en el medio en 1920. La función de este color era avisar del cambio de señal de una manera menos molesta que el tradicional zumbido. En Estados Unidos los funcionarios no pueden patentar inventos a su nombre, por lo que al igual que Wire, Pots nunca patentó su semáforo. No sería hasta 1923, cuando se patentó a nombre de Garret Morgan el primer semáforo con tres luces. Con dos brazos y palabras iluminadas, vendió su diseño a General Electric por 40.000 dólares.
¿Y cuando llegó el semáforo a Europa? En 1924 aterrizó en Berlín el semáforo con mecanismos totalmente eléctricos, sin tener en cuenta su antecesor inglés. Con cinco caras, este semáforo intentaba controlar el intenso tráfico de la Postdamer Platz. Madrid fue pionera en España ya que en 1926 instaló uno en el cruce de las calles Barquillo y Alcalá.
Este semáforo eléctrico dista mucho de los que podemos ver ahora por nuestras calles. Actualmente se iluminan con LED, un sistema que consume tan sólo un 10% en comparación con las bombillas incandescentes y tienen una vida 50 veces mayor. Pero no todos son iguales.
Existen semáforos con cuatro luces. Esta última suele ser de color blanca o azul, sirve para indicar que el semáforo está en rojo y se suele ver en grandes nudos de circulación. La división de Berlín tras la Segunda Guerra Mundial hizo que actualmente los semáforos no sean iguales, y dependiendo de la zona tienen un formato u otro. 

En España, Palma de Mallorca cuenta con el primer semáforo que se puede activar con un mando a distancia, una gran ayuda para las personas invidentes. En 2006, los alegres señores de los 32 semáforos de la Ronda de la Muralla de Luga vestían falda en homenaje a la mujer trabajadora. Argentina posee el primer semáforo alimentado por energía solar y las luces de los semáforos de la ciudad islandesa de Akureyi tienen forma de corazón.



domingo, 26 de abril de 2015

LA MADRE OCULTA




LA MADRE OCULTA:Navegando por red en busca de imágenes de la época vintage, epoca victoriana, en el siglo xix. Me encuentro con unas fotos que son escalofriantes son las fotografías . (Imágenes de post mortem) Impactantes y terroríficas fotografías a personas muertas. Sola les mostrare una ya que me es imposible volver a mirarlas sobre todo las de niños y bebes,….es algo macabro.


Retrato Post-mortem de una joven muerta con sus padres.Otras fotos que me llamaron mi atención son las de la madre oculta.





 En 1851 -Las colonias Inglesas llenas de puritanos de clases altas y desarrollo tecnológico, la época victoriana también se convirtió en la cultura del opio; la misma reina Victoria lo consumía en forma de goma de mascar con cocaína;

Pero a finales del siglo XIX. Algo muy característicos de esta época era, también,  fotografiar a los seres queridos que habían fallecido. Los retratos post mortem entremezclaban la melancolía por el ser querido con el misterio que rodea a la muerte. 

                                                                        


 

Durante la época victoriana las madres que querían un retrato de sus bebés debían disfrazar de sillas, sillones o cortinas para tenerlos quietos durante el tiempo de exposición. En las imágenes se pueden ver claramente los cuerpos adultos tapados para parecer parte del inmobiliario. Cada foto (alguna más que otra) revela una ingenuidad graciosa, las madres parecen más una representación de fantasmas que una silla o una mesa, pero ello le da una estética tanto afectiva como perturbadora a la imagen


La Madre oculta, un libro de Linda Fregni Nagler, se compone de mil fotografías (desde daguerrotipos hasta carteles) todos ejemplos de esta práctica: ocultar a un adulto en el fondo del retrato de un niño, un procedimiento común desde el advenimiento de fotografía hasta la década de 1920, cuando los tiempos de exposición disminuyeron. –                                                     

 

La Madre oculta, un libro de Linda Fregni Nagler, se compone de mil fotografías (desde daguerrotipos hasta carteles) todos ejemplos de esta práctica: ocultar a un adulto en el fondo del retrato de un niño, un procedimiento común desde el advenimiento de fotografía hasta la década de 1920, cuando los tiempos de exposición disminuyeron. –
 

Las madres, querían que sus niños fueran lo más importante de las fotos. Pero ellas tenían que estar cerca de ellos para mantenerlos quietos. Y lo que hacían era colocarse una tela sobre sí mismas para aguantar a sus niños y calmarlos sin que se vieran.



Hay mucha mas Imágenes de esta por la red y en TVE Los lunes se paso una serie, qué pura coincidencia ,  está situada en el siglo xix,al final comentan sobre los hechos de la época y trataron este mismo tema, La madre oculta época victoriana y Fotografía post mortem,(la serie se titula, Víctor Ros,

                                                 ELO

 

DATOS TOMADOS DE LA RED

 

 



miércoles, 8 de abril de 2015

POCA HIGIENE Y MUCHO ESTILO



HIGIENE Y PEINADOS DEL SIGLO XVIII

Peinados rococó del siglo XVIII


MUCHO ESTILO, POCA HIGIENE



La historia, ES HISTORIA: y así sucedió.

Algo curioso, o al menos a mí me llamo la atención, del siglo XVIII fue la época del peinado.



La denominada moda Pouf, (LA PALABRA POUF actualmente no se dispones de traducción.Palabra de origen frances.)


creada por Leonard peluquero oficial de la Reina Maria Antonieta y responsable de tremenda extravagancia.

Añadir leyenda



El siglo XVIII fue un siglo de 

elegancia. Nunca las formas de 

vestir y los estilos de peinado de la 

gente fueron tan suntuosos1770 con el reinado de Maria 

Antonieta Reina de Francia, la 

extravagancia llega al cabello de

la mujer, pelucas de hasta un 

metro, se elevan en las cabezas 

de las damas de corte, 


y no solamente de cabello están 

compuestos los peinados si no de 

pequeñas obras de arte, como, 

LAZOS, AVES, PLUMAS, PERLAS, 

PEQUEÑAS MINIATURAS ETC, TODO EXTRABAGANCIA





















"Le Coiffure Pouff"¿ saben que significa? es la mayor extravagancia del 

reinado de María Antonieta, si bien ella es el mayor referente en cuanto a 

moda del siglo XVIII; no solo en cuanto a vestidos sino también a este 

curioso peinado muy en boga, durante casi más de una década; los más 

extravagantes montículos de cabellos se elevaron en las cabezas de las 

damas de la corte, causando estragos en sus adoloridos cuellos adornados  
de diamantes y encajes, pero como muchos
saben las mujeres de este siglo se caracterizaron por 

ser muy frívolas y por lo tanto estas grandes cabezas estaban

vacías o llenas de piojos y polvo blanco muy perfumado. 


Ahora lo curioso es la situación de los piojos, las damas de inicio del siglo XVIII,

Llevaban el cabello muy corto y con pequeños rizos blancos, así era más limpio, dado que no había mucha costumbre de lavarse el cabello y de esta manera se evitaban esos bichos tan incómodos y que abochornaban a cualquier dama noble, al tener que aguantarse las ganas de rascarse,









¡PERO LLEGO “EL POUF”! PALABRA FRANCESA
(TRADUCION DESCONOCIDA)



Con el Pouf se diseño algo muy ingenioso, y era una pequeña cajita, del material que la dama pudiera darse el lujo de pagar, en algunos casos era de marfil y otros de madera, la cosa es que esta cajita contenía una sustancia que atraía a estos indeseables y quedaban atrapados en su interior hasta morir; ahora esta cajita como todo del siglo XVIII, contenía un perfume que disimulaba muy bien su verdadera función.



Apreciamos en esta imagen como se aplica el polvo de arroz sobre el cabello ya listo y la dama usa un cono para proteger sus ojos y su maquillaje


No solían lavarse el pelo porque nó existían champús, la moda de llevar 

pelucas se extendió debido a que tenían que estar presentables en las 

cortes, donde eran usadas por personas adineradas de sociedad y 

algunas veces las reuniones no duraban horas, sino días.


 

 











Algunas voces de cordura se rebelaron contra esta costumbre 

por poco higiénica, y otras por el 

gasto ostentoso y excesivo de 

harina de arroz o trigo mientras el 

pueblo moría de hambre y se agotaba el tesoro público.





Todos los 

excesos del siglo 

XVIII, se 

acabaron con la 

revolución en 

Francia, y la 

decapitación de 

Maria Antonieta,



La moda deja de ser considerada importante y la austeridad se apodera de los países en una época incierta y llena de caos, en Francia, toda extravagancia es ahora considerada ridícula. 


Los nobles y las cortesanas tienen que huir para salvar sus cabezas de la guillotina, los palacios son asaltados y los retratos quemados, cualquier hombre o mujer bien vestido son asaltados y linchado, el siglo de oro de los nobles decadentes y ociosos culmina en tragedia.
 Un peluquero Valenciano se basa en el estilo del siglo XVIII  

 DATOS E IMAGENES TOMADAS DE LA RED,,,,


domingo, 1 de marzo de 2015

LAS PANDORAS



                       ¿CONOCEIS LAS PANDORAS?

Yo no, solo había oído hablar de la maléfica caja de Pandora, nada tiene que ver.
Queda destacar que en el siglo XVIII no había revistas de moda.
Pandora. La revista de moda antes de las revistas
Francia, S. XVIII



‘Pandora’, en la mitología griega, fue la primera mujer creada por orden de Zeus para introducir males en la vida de los hombres, Cuenta la mitología griega que los dioses fueron generosos dotando a ‘Pandora’ de atributos pero su seductora apariencia guardaba un interior engañoso susceptible de introducir el mal en la vida de los hombres -una precursora de la Eva bíblica-. Resulta fácil establecer la conexión con la sugerente “caja de Pandora” capaz de desatar desgracias al abrirse.



Y Pandora se denominó a la muñeca utilizada para presentar la moda francesa en los siglos XVII y XVIII.

En el siglo XVIII, las Pandoras fueron enviadas por las damas de la corte francesa a las cortes de Inglaterra, España, Italia, Austria o Alemania... Las damas de la aristocracia exhibían sus Pandoras en los salones como muestra de su preocupación por la moda y se cuenta que incluso durante las contiendas bélicas, se respetaba el paso del carruaje que transportaba tan apreciadas embajadoras del estilo y el buen gusto del país.


El gran siglo de las muñecas Pandora fue, sin duda, el siglo XVIII y a medida que su popularidad iba creciendo, las Pandoras llegaron a ser conocidas como “poupees de la Rue de Saint-Honoré”,  Su elaboración estaba a cargo, indistintamente, por las damas más "chic” de la moda francesa (por ejemplo, durante el reinado de Luís XV, eran vestidas en el salón de su favorita, la marquesa de Pompadour), o directamente a manos de las modistas de fama de la época. La reina María Antonieta, encargaba a su modista, la conocida Rose Bertin, suministrar muñecas de moda para sus hermanas y su madre, la emperatriz María Teresa de Austria.





En un primer momento, las modistas se valieron de muñecas a modo de maniquí sobre el que mostrar sus últimos diseños a las damas de la alta sociedad. Pero fue en el siglo XVII cuando se fecha la primera Pandora. Enrique IV de Francia,
encargó dos muñecas ataviadas según la moda cortesana francesa, para enviar a la que se convertiría en su segunda esposa: María de Médicis. 


La Gran Pandora, de 91 cms., vestía un conjunto de corte, la Petite Pandora, de 72 cms., vestía de diario. Su cabeza y brazos eran de papel maché y el cuerpo, de madera. Unas varillas a modo de pannier reemplazaban sus piernas a la vez que daban volumen a las faldas. 




La reina María Antonieta (1755 - 1793), sentía pasión por la moda. Encargaba a su modista, la conocida Rose Bertin, elaborar vestidos con las últimas tendencias  de moda de Versalles, los cuales les hacía llegar a sus hermanas y su madre (la emperatriz María Teresa de Austria), para mantenerlas al tanto de la última
moda.

Datos e imagenes recopilados de la red 



                                                                                                                             
                                                                                                                     
PINTURA DE, el conde Angelo de Courten.( El fabricante de muñecas)
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